Siempre nos quedará Alpha Decay

165166170Si hay 3 libros que este año han significado mucho para nosotros por su fuerza, su verdad, su originalidad, su coraje, su ciencia, su contenido, su alma y su valor han sido estos 3 títulos de Alpha Decay, nuestra editorial de cabecera. Y siempre nos quedará, Alpha Decay. Gracias, amigos. Por eso merecen en este blog una mención honorífica especial como lo mejor publicado en 2015.

Share and Enjoy

  • Facebook
  • Twitter
  • Email

«Lo contrario de la soledad», por Marina Keegan, Ed. Alpha Decay

Marina Keegan (1989-2012) fue una escritora y poeta norteamericana. Murió en un accidente de tráfico a la temprana edad de veintidós años. «Lo contrario de la soledad» es una recopilación de todos los textos que escribió en vida y su única obra publicada.

«En un momento dado, los dos estábamos tiritando y me preguntó si quería acompañarlo a su piso. Sí, quería. Nunca había deseado nada con tantas ganas. Pero cuando vi que me devolvía la sonrisa mientras se subía la cremallera de la cazadora, sentí que el mundo entero se reconstruía y a continuación el mundo entero volvía a desmoronarse».

 

165

Leí el libro de Marina Keegan en un momento difícil de mi vida, en un momento en el que uno, como tantas veces en nuestra existencia, necesita agarrarse a algo. Algo que, en realidad no sabes qué es, pero lo necesitas como bálsamo para seguir adelante. Deambulaba, una fría tarde, por una librería, sin saber qué hacer, sin saber qué libro llevarme, miraba uno, cogía otro, leía contraportadas, sin apenas entender el significado de ninguna frase, pero… Fue el título lo que más me llamo la atención, sí, el título de su obra, porque era lo que yo, alma en pena, necesitaba en ese momento: lo contrario a la soledad, que pueden ser muchas cosas, pero para mí, simple y humildemente, era compañía. Me impactó además lo trágico de su muerte, pero eso me llevo, sí cabe en un gesto de valentía a hacerme con un ejemplar, que no sólo me devolvió la sonrisa sino que también hizo que mi mundo volviera a recomponerse de entre las cenizas, de entre miles de piezas de puzzle que no sabía donde colocar. El libro de Marina Keegan me dio calor, me dio ganas de vivir, porque su legado tiene la fuerza de la vida, el poder de convertir lo más sencillo en lo más vívido. Pensaba que me iba a encontrar con una lectura triste, pero no, «Lo contrario de la soledad», está lleno de vida, de esa vida que Marina Keegan nos dejó para que los que pudiéramos conocerla a través de sus textos nos contagiáramos de ella. En aquel momento tenía ganas de leer, pero no podía, y Marina Keegan, quien siempre estará en mi corazón me devolvió la pasión por la lectura, porque toda ella es pasión, porque ni ésta, ni la felicidad, ni la vida ni la muerte, ni la humanidad se construyen con héroes o heroínas, todo lo contrario se construyen con literatura, y éste es un gran ejemplo de ello. Recuerdo que cuando terminé de leerlo yo también llevaba una cazadora y, justo cuando entré en un autobús, me la subí hasta el tope y una sonrisa se dibujó en mi cara mientras abrazaba el libro y sentía esa inyección de amor.

Ahora he conseguido terminar el puzzle de mi vida, de mi mundo, de mis seres…

A veces la muerte es el mejor ejemplo de existir.

Reseña del libro «Lo contrario de la soledad», de Marina Keegan, publicado por Alpha Decay en su colección Héroes Modernos.

Share and Enjoy

  • Facebook
  • Twitter
  • Email

Siempre nos quedará Tao Lin

sexo tras unos dias sin vernos

[Tan sólo un libro de relatos que comience así, puede ser algo fascinante]
[Os dejamos un ejemplo]
[Ahí va]

EL AMOR ES ALGO QUE SE VENDE
POR MÁS DINERO DEL QUE EXISTE

Era el mes en que la gente empezó a sospechar que los terroristas se habían infiltrado en las clases medias y conservadoras de Estados Unidos, que habían creado túneles subterráneos en las zonas rurales, como si fueran ardillas de tierra. Se temía que en cualquier momento un terrorista saliera de un túnel, se metiera en tu casa y y te cambiara el perro por una cosa que se parecía a tu perro pero que en realidad era una bomba. Se trataba de una nueva era del terrorismo. Ahora los terroristas eran más rápidos, más ingeniosos y más espabilados. Empleaban el habla coloquial y afirmaban ser filosóficamente sólidos. También le susurraban al viento cosas cáusticas y culturalmente condenatorias sobre McDonald´s, Jesucristo y Estados Unidos, y después, si les apetecía, si la situación lo requería desde un punto de vista escatológico, te rebanaban la cara con un tenedor-cuchara del Kentucky Fried Chicken.

Fragmento seleccionado del libro de relatos completos de Tao Lin: «Sexo tras unos días sin vernos», Alpha Decay

Share and Enjoy

  • Facebook
  • Twitter
  • Email

«TAIPÉI», UNA NOVELA DE TAO LIN, ALPHA DECAY.

Taipei_Cubierta_DEF

 

—Qué —dijo Paul a un volumen normal.
—Nada —dijo Michelle, que seguía sonriendo un poco.
—¿Por qué sonríes?
—Por nada.
—¿Qué te ha hecho sonreír?
—Nada. La vida, nada más. La situación.

Fragmento de la novela de Tao Lin «Taipéi», publicada en España por Alpha Decay en su colección “Héroes Modernos”.

Share and Enjoy

  • Facebook
  • Twitter
  • Email

«La casa de hojas», de Mark Z. Danielewski, Alpha Decay, Pálido Fuego.

la casa de hojas

 

—Si una novela comienza así, sólo puede ser una obra maestra.

Todavía tengo pesadillas. De hecho, las tengo tan a menudo que ya debería haberme acostumbrado. Pero no. La verdad es que nadie se acostumbra a las pesadillas.

Durante una temporada probé todas las pastillas imaginables. Cualquier cosa con tal de refrenar el miedo. Excedrin PM, melatonina, L-Triptófano, Valium, Vicodin y bastantes miembros de la familia del barbital. Una lista bastante extensa, frecuentemente mezclada —y a menudo ahogada— con tragos cortos de bourbon, unas cuantas caladas a la pipa de agua de esas que te escuecen en los pulmones y a veces el efímero subidón de confianza de la cocaína. Nada me sirvió. Creo que puedo dar por sentado sin miedo a equivocarme que todavía no existe ningún laboratorio lo bastante sofisticado como para sintetizar la clase de fármacos que yo necesito. Premio Nobel para el que invente a esa criatura.

Fragmento de la novela «La casa de hojas», de Mark Z. Danielewski, Publican Alpha Decay y Pálido Fuego.

Share and Enjoy

  • Facebook
  • Twitter
  • Email