Hugo, Luna y Rafa

De vez en cuando hago listas, otras no. Las hago, las rehago, las pienso, las borro, las invento. No sé para qué sirven. Son terapia, dice Pumuki. Son un rollo, digo yo. Pero las listas, esas listas de cosas (que merecen la pena) llenan mis libretas Moleskine. Lo de Moleskine mola. Muchos personajes de novelas escriben en sus Moleskines. Yo no soy personaje ni nada y también lo hago, por eso me siento importante, por escribir, quiero decir. Dakota Fanning y Haley Joel Osment las robaban. Yo no robo, pero robar es divertido.

Siempre que tengo una lista la titulo así: Cosas por las que merece la pena seguir viviendo. Anoche escribí una: … … … Hugo, Luna.

Lo que está en puntos suspensivos son otras cosas de la lista que no aparecen porque no me da la gana y porque tampoco os interesan. Las listas también son privadas. ¿O no?

Rafa no estaba en la lista. Rafa es Rafael Nadal. Perdonen que no me levante como diría la gran Maruja Torres, pero yo es que todo esto del RG y de la fuerza bruta no me lo creo mucho. Tanta congestión muscular me abruma y me nubla la vista como a ellos dicen que les pasa pero por tanto título. Qué poca modestia, de verdad. Pero está en el título y en el blog porque el niño este de la raqueta, la vena y el brazo me ha dado la comida. No me gusta el Nadal, no me gusta el Tenis, ni Federer ni tampoco los franceses. Los alemanes tampoco, nos han jodido bien con los pepinos. Ellos lo tenían muy fácil: usar lo que mejor saben hacer: la propaganda y la manipulación de masas. Ya lo hizo Hitler y mira tú. Lo llevan en la sangre. (Lo siento, pero yo nací cerca de Berna). Me pierdo entre líneas. A lo que iba. Sí, mi comida, mi almuerzo, un buen plato de macarrones a la bolognesa, con queso gratinado por encima que me encanta. En mi cocina hay una tele colgada de una pared, como un cuadro, no sé a quién se le ocurrió la idea (creo que fue a mí) que siempre está puesta y a la que yo no le hago ni puto caso, entre otras cosas porque me da dolor de cabeza. Mi cocina es blanca, con muchos cuadros colgados, tiene un gran ventanal muy luminoso, es rectangular como casi todas las cocinas. Pues hoy no sé por qué me he quedado mirando al dichoso aparato y una presentadora de magazine de jubilado de mañana ha soltado así tan pancha y con cara como de intelectual interesante:

«Hoy voy a terminar el programa con un nombre propio: Ra-fa Na-dal.» Ta-chán. La cámara se aleja y entra la careta de cierre.

Jo-der tía me he te-ni-do que a-gu-an-tar las ga-nas de vo-mi-tar.

Me jode mucho la gente que de repente es super experta en un deporte, ahora el tenis, solo cuando es la Roland Garros este de los cojones. Les y las oyes hablar como si hubieran salido del coño de sus madres con la raqueta en la mano. Oportunismo no, Pumuki. Gilipollez nacional. Estupidez crónica. Luego encima van y te ponen en facebook:

estado: viendo Roland Garros, estado: en El Gran Liceu de Barcelona (pero si en tu vida has escuchado una ópera).

estado: quedate en tu puta casa y no nos des más por culo.

estado: ¿?¿?¿?¿?¿?

Y se acabó el RG y ni les hables del tema.

Luego están las del Paddel, que es como jugar al tenis pero para tontos. Pero a estas las dejo para otra entrada que ya sus pobres maridos tienen bastante con lo que llevan encima de las cabezas.

HUGO: (nombre de persona, pero en este caso de perro) ¿Qué pasa con él?

Mi hermana y su novio se encontraron a Hugo, Hugo deambulaba sólo por la calle, de madrugada. Les dio pena dejarlo y se lo llevaron a casa. Les convenció su cara de buena gente. Los animales son buena gente. Es una gran persona, mi hermana, su novio, y también Hugo. El perro ahora está con ellos, en su casa. La de mi hermana y su novio. Lo han cuidado, lo han aseado, librado de garrapatas y le están dando calor, comida y todo lo que está en sus manos. Mi hermana ha puesto en marcha todo un dispositivo de mensajes, anuncios, post, repost, llamadas, correos y no sé que más por facebook con la intención de buscarle una casa para siempre porque ellos no se lo pueden quedar. Hugo necesita un hogar, pero uno para siempre porque en el que está ahora es como un hotel, algo temporal. Viven (mi hermana, su novio, la Marylin y el Hugo) en una casa de alquiler y no se lo pueden quedar, ellos ya tiene un perro, una chica llamada Marylin, la que pongo entre paréntesis (1), porque Marylin tambien es eso: un paréntesis en la vida. Quien se lo quede podrá llamarle Hugo o cómo quiera, a él le dará lo mismo, seguro, solo quieren cariño (ellos, los perros, mejores que muchas personas), atención y comida, y enciman no te piden nada a cambio.

Hugo es un perro fiel eso también os lo aseguró. Doy fe de ello.

(1) Los paréntesis me gustan, son importantes en mi vida. Lo que pongo entre paréntesis es porque merece la pena listarlo y nombrarlo o mentarlo.

No me gusta la palabra mentar.

FOTOS DE HUGO: SI A ALGUIEN LE INTERESA QUE SE PONGA EN CONTACTO CONMIGO A TRAVÉS DE LOS MENSAJES DE ESTE BLOG.

LUNA, OTRO GRAN PERRO, OTRA GRAN PERSONA

A Luna la abandonaron en la calle siendo un cachorro. No tendría ni dos semanas. La dejaron entre unos contenedores con un biberón a su lado lleno de leche preparada. Por allí pasó un amigo (amigo) y la vio. No dudó. No pensó. Como gran y buena persona que es la tomó entre sus brazos y se la llevó. Intentó que alguien se la quedará, puso un anuncio en facebook diciendo que no podía hacerse cargo de ella, pero yo sabía desde un principio que Luna no iba a irse de donde pasó la primera noche: en aquella caja de zapatos que le dio más calor y cariño que la mejor cama del mundo, donde durmió con un peluche que sigue hoy a su lado. Luna está en su casa, en la de mi amigo (amigo). Luna tiene un hogar, una buena familia que la cuida. Luna estaba allí para él. El destino existe. Luna hace feliz a sus dueños. Es así de sencillo: Luna se encontró con quien tenía que encontrarse.

Esta es luna:

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