La Nada blanca de Butler.

 

«El insomnio, más que miedo a la muerte, parece ser una hipersensibilidad de la particular circunstancia de estar vivo». Blake Butler

No voy a engañar a nadie, algún manual de autoayuda habré leído, con el presunto ánimo, eso sí, de no encontrar nada.

Esa cosa abstracta a la que llamo «nada» no es ni más ni menos que un intento de acotar las posibles soluciones a los impulsos que el ser humano desarrolla cuando su mente se desequilibra. Es una i-ne-vi-ta-bi-li-dad antropológica buscar ayuda (espiritual, profesional, psicológica, psiquiátrica…) en el momento que se necesita. Y todos alguna vez la hemos requerido. Y quien piense lo contrario es un cínico.

Ahora bien, todo lo que pretendo con esa acotación particular de la «nada» se hace pequeño cuando aparece «Nada. Retrato de un insomne» (Blake Butler, Alpha Decay). Dicen que la mejor terapia que existe es mirarse al espejo por la mañana, penetrarte con la mirada y enfrentarte con tu yo visual, ese que te observa y recuerda quien eres. No está mal el ejercicio pero si lo repites mucho cansa y acabas odiando el espejo y, por ende, un sábado por la tarde, después de no haber pegado ojo, comprando uno nuevo en IKEA, teniéndolo luego que montar sin tener ni idea de cómo se agarra un taladro ni de por qué estás ahí sin (ser), sin ti, agotado, fluctuando entre la vigilia y cualquier fase REM improbable ya en tu vida, mientras los demás, aunque no lo parezcan, también se van apagando, como velas dirigidas por corrientes incontrolables.

La noche es blanca, el insomnio aún más, pero la Nada de Butler es el todo poderoso del verdadero yo, el que sueña contigo despierto las realidades del drama humano más íntimo e inalienable: el insomnio.

«Nada. Retrato de un insomne» es una novela, una autobiografía, un particular ejercicio de psicoanálisis; es también una declaración de dignidad, un manual de autoayuda (sin serlo ni pretenderlo), una válvula de escape; un visado hacia las pesadillas del insomne; puede que un ensayo, ¿por qué no? Pero por encima de todo es el ejercicio (abierto) más acertado que se haya realizado sobre el insomnio, el miedo a dormir, las pesadillas, la angustia… desde un punto de vista analítico y, a la vez, personal.

Este trabajo hace del insomnio un escenario de posibilidad creativa en el que la memoria, el estado de ánimo y los condicionantes exógenos y endógenos del ser humano (que en algún momento puedan ejercer su influencia sobre las noches en blanco) quedan definidos en un perfecto ejercicio donde el laboratorio experimental es él mismo, el propio autor, quien, además, reinventa el insomnio crónico como un estado vital del modelo humano contemporáneo.

Leer a Butler supone verte reflejado en un espejo al que nunca has querido enfrentarte. «Nada. Retrato de un insomne» es un: —Retrato de mí, de ti, de él, de ella… Todos estamos en sus páginas, flotando en esa Nada (blanca) que destella en las madrugadas preñadas de segundos atmosféricos y/o quiméricos.

Su brillante capacidad de (Auto)exégesis se extrapola en «Nada» como una suerte de episteme confesional donde el concepto de insomnio es enriquecido y abordado desde cualquier punto de vista posible (origen, causa, concepto, tratamiento, consecuencias, histórico, antropológico, químico, médico, orgánico…)

Sabrás que Butler ha padecido insomnio crónico, sabrás muchas cosas más sobre esta plaga del siglo XXI, pero lo mejor de todo es que, después de su lectura, sabrás mucho más sobre ti y sobre aquellos seres y estados inanimados que te conocen mejor que cualquier ser humano que haya vivido o conviva contigo equis tiempo posible.

Aquellos que te observan durante la noche no tienen ojos ni sentido alguno, pero lo saben todo sobre ti.

El insomnio de Butler no tiene medida, ni tampoco es una ciencia exacta; al contrario, es un compendio filosófico/narrativo necesario para entender el desarrollo humano, la evolución social y la forma que tenemos de interactuar con el medio, la urbe y los demás.

El insomnio de Butler tiene el poder de mantenerte vivo en la nada mortal de las noches en blanco.

Es una pesadilla ilustrada, un sueño posible, un vigilante de la consciencia, en fin, un ser humano, vulnerable, como todos.

Esta recreación arquitectónica de las cuadrículas del insomnio no puede dejar indiferente a nadie porque a pesar de la nada lo es todo. Y el todo es una posibilidad que deriva en costumbre y luego en ley, para convertirse así en el cosmos Butleriano definido como una realidad paralela a la necesidad de seguir vivos.

Butler es el antihéroe postmoderno que muchos necesitamos para seguir vivos entre los espacios en blanco.

Este libro es bueno, útil, necesario, ayudante, inteligente, vigilante, compañero, nocturno, diurno

En fin: Lo es todo cuando no hay nada.


Reseña de «Nada. Retrato de un insomne», escrito por Blake Butler. Publica Alpha Decay. Colección Héroes modernos.

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