SILENCIO, SE LEE

Para Javier Rovira, gracias.

Alguien se acerca, me mira y se sienta a mi lado de forma si-gi-lo-sa, percibo algo de miedo, timidez quizá, tantas cosas son posibles.

Me dice su nombre, me habla de una novela, la suya. Me llamo: arriba lo pone.

Gracias por presentarse, muy amable. Vaya pensando, caballero.

Intento escribir poemas imposibles en un trozo de papel robado. Estamos en un café de Malasaña. Pedimos té o café, no recuerdo. Lo leerán en próximos versos.

Mientras llega el camarero Javier habla:

—Vengo de parte del sastre inventor de la elegancia. Tiene su atelier dos calles más arriba. Creo que son amigos y me ha dicho que usted podría ayudarme.

De usted nada. Aquí el que escribe en servilletas soy yo.

Si me permite termino de escribir en este papelucho, se lo doy al camarero, lo lee en voz alta, ellos aplauden y usted sigue.

—Pero si estamos solos, comenta Javier sorprendido.

¿No es esto una Sesión Privada? ¿Para qué queremos más gente?

Su turno:

Déjame que te cuente… Una voz afinada, decidida, formal… y:

fotos en domingo, misterios del presente, antiguos rencores, coches de época, mujeres fatales, unos y otros, vencedores o vencidos, Almería, Málaga, sonidos de pianista, voces que se convierten en confesiones…  Todo comprimido en pequeñas dosis de ilusión, respeto y cariño.

Me aporta las pruebas que exige el guión.

Dentro de los versos también hay algo de narración, le digo.

Intento pensar, construir imágenes, afinar un viejo piano, que conservo en la vigília.

Javier es como un salto en el vacío de quien no teme a nada, pese a nuestros miedos.

Es lo que pienso cuando salimos del café y empezamos a dar tumbos por las calles de Madrid.

Lo acompaño hasta el aparcamiento.

«Hay un tipo de temblor que afecta a las extremidades, a las manos especialmente, todo el mundo lo ha sufrido alguna vez. Hay otro sin embargo, que se genera muy dentro, en cada célula y en cada tejido, en cada neurona, un miedo tan atroz que uno puede sentir como todo el sistema vibra y a la vez lucha contra sí mismo para no desmoronarse». (Javier Rovira, «Sesión Privada»).

Eso es lo que más o menos sentí cuando Javier me pidió que presentara su primer y excelente trabajo narrativo.

Se montó en su Packard. Lo vi marcharse por la gran avenida…

…mientras la noche se fundía en blancos y negros.

Reteniendo sus palabras en mi memoria me acordé de aquellos versos de Tom Waits:

Every night she comes, / to take me out to dreamland…

COMPRAR LIBRO

Escribir una novela (al uso) casi que lo puede hacer cualquiera. Fabular, contar… es fácil o medianamente fácil. Hoy en día hay muchas, demasiadas novelas. [...] Uno se pierde en el universo narrativo, no sabe qué elegir o es bombardeado por todas las publicaciones que salen a la luz en España.

Pero lo que ha hecho Javier en su opera prima es otra cosa: se preguntarán qué.

Aquí tienen más o menos la respuesta:

Ha construido la arquitectura de una novela, una historia dibujada con precisión, disciplina, perfecta conexión entre personajes, un hecho del pasado (de la mano del presente) que va in crescendo, afilándose por sí mismo, como las buenas sinfonías [...] para derivar en una catarsis colectiva, privada, magnética, de unos y otros, donde todos ganan o todos pierden».

No voy a contarles nada de la trama. Prefiero que lean el libro y que de la mano de Javier vuelen a los paraísos de la narración con la precisa y estilizada prosa de este caballero pianista que al escribir compone armónicas sinfonías de ficción donde la verdad les abrazará hasta el final.

Camisa blanca, pantalón claro, bufanda al cuello… Su presentación está servida, señor. Al poeta pesado lo hemos enviado a escribir. Esperamos que la disfrute.

Colgamos el cartel, esperamos, los micrófonos a punto, los nervios desfilando, elegantes ellas, interesados ellos, subimos… y sin querer nos reímos, hablamos de la novela, de sus cosas, de las mías, de la foto de Zweig…

…y nos hicimos públicos y vinieron los clientes del viejo café donde el poeta piensa volver para esperar una banda sonora que ya imaginó cuando leyó la novela.

De momento no hemos recibido ninguna reclamación. Pero sí sonrisas, el montón de libros que se vendieron, la ilusión de sus amigos y familiares, las ganas de leer y el sentimiento de haber traspasado una línea donde se percibe la humildad de ser grande.

Silencio, se lee.

En Privado, con Javier, Javier Rovira.

«Sesión Privada» está publicada por Ediciones Temas de Hoy (Grupo Planeta).

En Almería fue presentada en la Biblioteca Pública Municipal Francisco Villaespesa el 29 de febrero de 2012, en un acto organizado por el Centro Andaluz de las Letras (CAL) y dirigido por Emilia Recio. Contamos con la presencia y los interesantes comentarios del señor Delegado de Cultura, Antonio José Lucas. Librerías Picasso estuvo presente con un stand en el que se vendieron más de 25 ejemplares.


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«Sesión privada» por Javier Rovira. Temas de Hoy.

 

COMPRAR

En el camarote, la exigua luz provenía del pasillo y de los mecheros que parpadeaban de forma intermitente, una masa de carne se movía a nuestros pies, gemidos sofocados y suspiros, olor a sudor y sexo crudo, piernas y pechos y penes erectos que emergían de entre la piel de ese ser convulso y único, formado por la suma de muchos cuerpos anónimos. Elena, de pie, empezó a besarme y me despojó de la toalla, una de sus manos me acarició y la otra, así lo sentí, fue capturada por el animal multicéfalo que palpitaba junto a nosotros. Alguien tiró de ella. Y desapareció. Tras los primeros segundos de desconcierto supuse que pronto volvería a mi lado pero no lo hizo, se entremezcló en el tumulto y sencillamente la perdí. Me agaché y la llamé por su nombre, todavía incapaz de asimilar lo que estaba sucediendo. Voces irritadas exigieron que me callase, estaba molestando, alguien pronunció por enésima vez la palabra discreción. Después me armé de valor y me lancé al vacío, buceé desesperado en aquella marabunta de cuerpos desnudos intentando reconocer sus ojos claros, la forma de sus caderas, la suavidad de su piel. La busqué como a un loco a pesar de los insultos y los malos modos ante mis preguntas, por todo el club, en cada recoveco donde a esas horas ya todos follaban con cualquiera.

(Fragmento de «Sesión privada», por Javier Rovira. Publica Temas de Hoy).

 

CALENDARIO DE PRESENTACIONES

 

Madrid. Fnac Callao

23 de febrero de 2012 a las 7.30 p.m.

Acompañará al autor el escritor y diplomático Inocencio Arias.

 

Almería. Biblioteca Villaespesa.

29 de febrero de 2012 a las 8.00 p.m.

Acompañarán al autor: Antonio José Lucas (Delegado de Cultura) y Diego Moya.

 


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Muñecas en la intimidad

 

Releo con cierto interés y algo de recelo la angustiosa y metafórica novela «El hielo» del ruso Vladimir Sorokin. Me fascina la recreación que dentro de ese ucrónico cosmos ficcional el autor plantea para deconstruir la falsa, hipócrita y manipuladora sociedad de Putin. Una fábula de cadáveres en serie, un proceso contra todos, y un intento de arrastrar la verdad de sus impostores mediáticos desarrollan una novela en la que el autor denuncia los totalitarismos, la intolerancia, el elitismo y el fundamentalismo. Miedo y pudor, vergüenza, cinismo, elitismo: la nueva Rusia descompuesta.

Muñecas rusas/Matrioskas vienen a mi mente como un complejo entramado entre la vida, la sociedad y la muerte.

Muñecas rusas, muñecas rusas repite mi mente o el holograma que pretende desarrollar.

Deslizo varias pantallas en mi portátil, leo varios emails de soslayo, un par de artículos en diagonal, abro twitter pero no tuiteo, cuelgo una cita de Fresy Cool en facebook, intento recordar un par de sueños de anoche pero son demasiado vagos o no quieren mostrarse por la posibilidad de los augurios. Las cifras sobre el paro que saca en portada el diarío Público me abruman, y se me congelan los dedos y alguna zona más de mi destemplado y solitario body. Voy a prepararme un té para entrar en calor. La noticia, pues, me dejó frío. El té verde (de China), por cierto, tengo que terminarme la otra China, la de Kissinger, tarda unos 4 minutos en estar listo, Kissinger no, el té, que ya grita desde la añeja tetera. Lo vierto con cuidado, ocho sacarinas, reposo, calor y voilá.

Vuelvo de la cocina. Por la galería aprovecho el calor de la taza para calentarme las manos. Me siento de nuevo frente al portátil. Dejo la taza de té a un lado y abro Spotify dejando así  fluir las Scarlatti Sonatas. Termino de revisar unos apuntes sobre los artículos de Anna Politkóvskaya relacionados con la Guerra en Chechenia. Me fascina el trabajo de esta mujer. Pero la verdad siempre tiene un precio. La verdad en los ministerios del dolor y la mentira, por supuesto, se paga con la muerte. Cojo la taza de té y me siento en el borde de la cama. Me lo voy terminando poco a poco mientras la Sonata in A Major, Kk 208 vuela, renace, y se adhiere a mis sentidos como un inviolable deseo personal de felicidad instantánea que solo semejante brillo/orgásmico musical puede producir.

Me dejo caer en la cama, pero la relajación y el sopor de la teína, me bajan a los sótanos del misterio onírico. Sueño con una matrioska enorme, una matrioska vestida con rojos y dorados colores. Su cara pálida, sus cejas enormes, sus ojos tímidos me observan. Es tan grande, está tan gorda que no pasa por el pasillo que da acceso a mi estudio. Me levanto de la cama, tiro la taza de té al suelo, la miro y decido recogerla luego.Intento ayudarla pero me hace un gesto con la mano indicando que no. La matrioska, ahora, emite un gemido extraño. Da un salto y debajo de ella aparece otra de iguales rasgos y ropajes pero más menuda. Se saca algo del bolsillo. Es un libro metido en un sobre. Lo sé porque acaba de sacarlo del envoltorio para que pueda verlo:

—Vaya, muchas gracias, muñeca rusa, le digo. Es el ejemplar que esperaba con mucho entusiasmo: «Sesión Privada» de Javier Rovira. Qué ganas.

Me lo acerca con sus gordas manos para que lo coja, pero cuando voy a hacerlo las mías traspasan el libro. Lo intento de nuevo, pero no puedo, no puedo… Me despierta el sonido del claxón de algún estúpido conductor. Mi cama está pegada a una ventana, por debajo pasa una carretera de bastante tráfico. Olvidé cerrarla esta mañana después de tenerla un rato abierta para liberar la habitación de las pestilencias nocturnas.

En mi estantería tengo unas matrioskas rojas que compré en un viaje a San Petesburgo. Las cojo, me tumbo en la cama y empiezo a sacarlas. Hasta llegar a la más pequeña son seis. Mientras juego con ellas fantaseo en la intimidad con «Sesión privada» de Javier Rovira. Sé que en breve llegará, pero antes me puedo conceder unas licencias de libre pensamiento y atrincheramiento ficcional. Lo clandestino, la perversión y la muerte serán el punto de partida para componer las dos historias paralelas que harán la grandiosa arquitectura de la novela. Como buenas muñecas rusas, y en acto de metáfora estás nos irán desgranando verdades y mentiras, humos y salas de cine, mujeres fatales y coches de época, oscuros censores y manidos franquistas… Ya tengo la preview en mi cabeza, los flashes necesarios con los que uno se ilusiona cuando va a cualquier sesión de cine y más cuando se trata de una tan privada. Gracias, Javier por esta entrada vip de primera fila.

 

Intriga, pasión, amor, desamor, muerte, música, antiguas sesiones de cine y la sensibilidad de un pianista profesional pasearán dignamente por detrás de esta portada:



La novela saldrá a la venta el próximo 14 de febrero

Podéis hacer la reserva aquí

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Lista 1 año 2012 (en Sesión Privada)

 

Primera lista del 2012. Hago muchas, no os voy a engañar, pero las (muy personales) se quedan en el cajón o en la caja de caudales o se me olvidan porque nunca las cumplo o qué sé yo.

Esta de hoy tiene ciertas connotaciones íntimas, pero se puede airear. No os preocupéis que no voy a decir con quien me lo monto ni tampoco los motivos por los que la escribí. Os aguantáis. Bastante tenéis con lo que vais a leer.

En general las hago para que no se me olviden las cosas por las que merece la pena continuar.

 

Ahí va, sin más:


zombies

ciborg

Ender

Fresy Cool (I got it!!!!)

Mucho Mondadori

Moleskine

Rabbit

Elvis*

Marilyn**

My sister

Jaron Lanier

tweets

Presentación de Sesión Privada***

Poesía

Iker

China

mis fantasmas

ensayos

Pumuki

capuccinos

los strigoi

oscura

eterna

spotify

carretera de ida y vuelta

poesía Dymo

tormentas solares

cyberpunk

Gavias y gavieros

posts y más posts

libros y más libros

K.

Fresán

Eggers

DFW

Scarlatti Sonatas y muchas más que vienen de camino (gracias Javier, que sé que lees esto).

 

Este último caballero al que hago referencia como Javier, es en realidad el escritor Javier Rovira. El próximo 14 de febrero (Día de los San Valentines, querubines, angelines y demás atontamientos del amor) publica su primera novela: «Sesión Privada» con la editorial Temas de Hoy del Grupo Planeta. El libro no tiene nada que ver con los valentines. Ha sido casualidad que cayera en ese día.

¿Y por qué aparezco hablando así de pronto de una novela que todavía no se ha publicado? Respuesta: Un servidor hará la presentación de la misma el próximo 29 de febrero (acabo de enterarme que estamos en bisiesto) en Almería. El lugar todavía está por determinar y el organizador es el Centro Andaluz de las Letras (CAL). Os mantendré debidamente informados feisbukizados y tuiteados.

 

¿Y de qué va la novela? Aquí os dejo la sinopsis y la portada.

 

*** SESIÓN PRIVADA

Madrid, años 50, un sedán se desliza bajo la lluvia en busca de prostitutas para un singular trabajo, un rodaje secreto. Mario conduce y su jefe, Miguel Canales, se divierte con esas sesiones en las que recrea en clave erótica las escenas que la Junta de Censura Cinematográfica acaba de cortar. Hasta que aparece Carla, y con ella la evidencia de que habitan un mundo dominado por la corrupción y la impostura.

En el otoño de 2001, Marcos Alvar sigue el rastro de dos amantes que se suicidaron juntos en los inicios de la posguerra; tras un desconcertante descubrimiento en el lugar donde los enterraron, Marcos se lanza a una compleja investigación mientras contempla atónito cómo su propia vida se desmorona sin  remedio.

Y así, con un doble arranque que rinde homenaje a los clichés de la novela negra, Sesión privada irá desplegando sus numerosas capas hasta mostrar una compacta estructura de muñecas rusas: de los desmanes de la guerra a la desmemoria de nuestro siglo, de las perversiones culturales del franquismo a una crónica actual y descarnada del desamor y la traición.

 

PODÉIS HACER VUESTRA RESERVA DE EJEMPLARES AQUÍ

 

 

Así vamos calentando motores. En breve llegará a mis manos. Y os aseguro que promete mucho. Es de esas historias que antes de leerlas sabes que te van a gustar. Y no suelo tener mal ojo. Y sino que hablen todos aquellos a los que les recomiendo títulos y nunca se me quejan.

Y ahora conozcamos a…: Señoras y señores, blogeros, feisbukeros y tuiteros:

EL AUTOR

JAVIER ROVIRA (Almería, 1967) es pianista profesional y profesor de conservatorio en Madrid, además de licenciado en Filología Hispánica. Formado en Madrid, París y Bruselas, ha ofrecido recitales en numerosos países y ha actuado como solista con diversas orquestas. Desde hace años compagina sus actividades musicales y docentes con la literatura, fruto de ese esfuerzo es la aparición de su novela SESIÓN PRIVADA.

 

Muchas gracias por vuestra atención y lectura de esta novela que os recomiendo con mucho entusiasmo y corazón.

 

Se me olvidaba: * Elvis/**Marilyn son los chichuahuas de mi hermana. Mis sobrinos, en fin. Dos maravillas.

A leer mucho, hala.

Y Javier, muchas gracias por confiar en mí.

 


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